Tesla comenzó a ofrecer viajes en Austin, Texas, con el Cybercab, su nuevo robotaxi de dos plazas que prescinde de volante, pedales y controles tradicionales para funcionar mediante su sistema de conducción autónoma.

El vehículo eléctrico, de color dorado y diseñado específicamente para operar como taxi sin conductor, comenzó a circular en zonas limitadas de Austin el 4 de septiembre de 2026, después de que Tesla realizara un evento de lanzamiento en la ciudad. Los usuarios pueden solicitarlo mediante la aplicación Robotaxi de la compañía.

El Cybercab representa un cambio importante respecto al servicio que Tesla ya ofrecía en Austin, pues hasta ahora utilizaba principalmente Model Y adaptados con el software de conducción autónoma.

Sin embargo, el lanzamiento llegó acompañado de una primera prueba para Tesla: la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) abrió una investigación para revisar cómo la compañía certificó que el vehículo cumple con las normas federales de seguridad.

Un Tesla sin volante ni pedales

El Cybercab fue concebido desde el principio como un vehículo completamente autónomo. Su interior tiene espacio para dos pasajeros y una pantalla central de 22 pulgadas, mientras que el automóvil carece de volante y pedales.

También prescinde de los espejos retrovisores convencionales, de acuerdo con información sobre el vehículo difundida durante su despliegue en Austin.

La idea de Tesla es que los pasajeros no tengan que conducir en ningún momento. En lugar de controles tradicionales, el desplazamiento depende del sistema de conducción autónoma desarrollado por la compañía.

El concepto fue presentado originalmente por Elon Musk en octubre de 2024, cuando Tesla mostró el diseño del Cybercab y planteó la posibilidad de producirlo a gran escala.

Casi dos años después, el modelo finalmente comenzó a prestar servicio comercial en Austin, aunque por ahora su disponibilidad es limitada.

¿Cómo funciona el Cybercab?

A diferencia de un automóvil convencional, el Cybercab fue desarrollado alrededor de la conducción autónoma.

Los pasajeros solicitan el servicio desde la aplicación de Tesla, de manera similar a como se pide un viaje mediante plataformas como Uber o Lyft. Una vez que llega el vehículo, los usuarios simplemente suben y seleccionan su destino.

Tesla busca que el automóvil pueda encargarse de todas las tareas relacionadas con la conducción, mientras los pasajeros utilizan el tiempo del trayecto para descansar, trabajar o entretenerse.

El Cybercab también cuenta con puertas de apertura vertical y una carrocería diseñada específicamente para el servicio de transporte autónomo.

Austin se convierte en el laboratorio de Tesla

Texas se ha convertido en uno de los principales escenarios para el desarrollo de vehículos autónomos en Estados Unidos debido a su marco regulatorio y a la presencia de diferentes compañías que trabajan en este mercado.

Tesla ya operaba un servicio de robotaxi en Austin con Model Y, mientras que empresas como Waymo y Zoox también han desplegado vehículos autónomos en distintas ciudades estadounidenses.

La diferencia es que Tesla pretende que el Cybercab sea un vehículo diseñado desde cero para eliminar la necesidad de un conductor.

De acuerdo con los registros del Departamento de Vehículos Motorizados de Texas recopilados por FSD Database, actualmente aparecen 432 vehículos de Tesla registrados para operaciones de robotaxi en el estado, de los cuales 45 son Cybercab y el resto corresponden a Model Y.

El lanzamiento ya enfrenta al regulador estadounidense

La ausencia de volante y pedales, precisamente una de las características que Tesla presenta como revolucionarias, también representa uno de los principales retos regulatorios.

La NHTSA abrió una investigación para examinar el proceso y los datos técnicos utilizados por Tesla para certificar que el Cybercab cumple con los estándares federales de seguridad.

El organismo señaló que las normas actuales contemplan requisitos relacionados con controles manuales, aunque el gobierno estadounidense trabaja en modificaciones para facilitar el desarrollo de vehículos autónomos.

La agencia aclaró que respalda el desarrollo seguro de vehículos automatizados, pero debe garantizar que las compañías cumplan con las leyes vigentes.

Tesla, por su parte, sostiene que el Cybercab cumple con los estándares que le son aplicables y optó por autocertificar el vehículo, en lugar de solicitar una exención específica antes de su despliegue.

Tesla quiere competir con Waymo y Zoox

El lanzamiento coloca a Tesla en una carrera cada vez más competida por dominar el mercado de los robotaxis.

Waymo, perteneciente a Alphabet, ya opera servicios comerciales de vehículos autónomos en varias ciudades estadounidenses, mientras que Zoox, propiedad de Amazon, también avanza hacia la expansión de sus propios robotaxis.

Tesla apuesta por una estrategia diferente: utilizar un vehículo creado específicamente para el transporte autónomo y aumentar su escala hasta convertirlo en una pieza central de su negocio relacionado con inteligencia artificial y robótica.

El reto será demostrar que puede desplegar estos vehículos de forma segura, rentable y a una escala mucho mayor.

Anthony Townsend, investigador sénior asociado a Cornell Tech, señaló que Tesla apenas está comenzando y que todavía está por definirse qué compañía conseguirá desarrollar el modelo de negocio más competitivo en un mercado cada vez más saturado.

Por ahora, el Cybercab ya dejó de ser únicamente un prototipo presentado por Elon Musk y comenzó a transportar pasajeros reales en las calles de Austin. El siguiente desafío será convencer a los reguladores —y al público— de que un automóvil sin volante ni pedales puede convertirse en una alternativa viable para el transporte cotidiano.

Por admin

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