El universo creativo de Dr. Atl llegará al Museo Nacional de Arte (MUNAL) con una exposición que invita a descubrir las facetas menos conocidas de uno de los artistas más singulares de México. Bajo el título “Dr. Atl. Energía cósmica de la materia”, la muestra propone mirar más allá de sus célebres paisajes volcánicos para explorar su relación con la geología, la filosofía, la política y la transformación del territorio. La presentación de la exposición está programada para el 5 de noviembre a las 19:00 horas. El proyecto busca acercar al público a la amplitud de intereses de Gerardo Murillo, pintor, escritor, periodista y estudioso de los fenómenos naturales, cuya obra convirtió a las montañas y los volcanes en protagonistas de una visión artística profundamente ligada a las fuerzas de la Tierra. El título de la muestra remite a una idea central en su producción: la materia está en constante movimiento y transformación. Para Dr. Atl, el paisaje no era simplemente una imagen que debía reproducirse sobre un lienzo, sino una expresión de la energía que da forma al mundo. Sus pinturas volcánicas reflejan esa perspectiva, pero su trayectoria también estuvo marcada por la experimentación artística, el pensamiento político y el interés por renovar la enseñanza de las artes en México. Dr. Atl, el artista que encontró en la naturaleza una fuerza creativa Gerardo Murillo nació el 3 de octubre de 1875 en Guadalajara, Jalisco. Desde joven mostró interés por las artes y continuó su formación en la Escuela Nacional de Bellas Artes, entonces conocida como Academia de San Carlos. En 1897 obtuvo una beca para viajar a Europa y ampliar sus estudios, experiencia que contribuyó a consolidar sus inquietudes artísticas e intelectuales. Durante su estancia en el continente europeo recorrió países como Italia, Francia, Alemania, España e Inglaterra. Estudió filosofía en Roma y derecho penal en París, además de entrar en contacto con corrientes artísticas y culturales que influyeron en su manera de entender la pintura. Fue durante esta etapa cuando consolidó el nombre con el que pasaría a la historia. Murillo adoptó el seudónimo Atl, palabra de origen náhuatl que significa agua. De acuerdo con las versiones difundidas sobre su trayectoria, eligió ese nombre después de sobrevivir a una tormenta durante una travesía marítima rumbo a Europa. Posteriormente, el escritor argentino Leopoldo Lugones le sugirió anteponer el título de doctor, dando origen al nombre de Dr. Atl. Su identidad artística quedó así vinculada con uno de los elementos fundamentales de la naturaleza. Con el tiempo, esa relación se extendería a las montañas, los cráteres y las manifestaciones geológicas que se convirtieron en el eje de buena parte de su producción. La obra de Dr. Atl ocupa un lugar destacado en la historia del paisajismo mexicano por su manera de representar la naturaleza como una fuerza dinámica. En sus pinturas, los volcanes no aparecen como simples elementos del fondo, sino como estructuras que dominan la composición y transmiten la magnitud de los procesos geológicos. El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl fueron algunas de las montañas que despertaron su interés. El artista buscaba comprender sus formas, registrar sus cambios y observar cómo la luz, la atmósfera y las condiciones naturales modificaban la apariencia del territorio. Su aproximación al paisaje combinaba la observación directa con la experimentación plástica. En lugar de limitarse a reproducir una vista, intentaba transmitir la energía que percibía en las formaciones terrestres. Esa búsqueda lo llevó a desarrollar perspectivas poco convencionales y a explorar nuevas maneras de representar las montañas. Su interés tampoco se limitó a México. Dr. Atl pintó volcanes europeos como el Etna y el Estrómboli, con lo que amplió su estudio visual de los fenómenos volcánicos y estableció un diálogo entre distintos paisajes del mundo. El nacimiento de un volcán y la creación del aeropaisaje Uno de los episodios más significativos de su trayectoria fue su interés por el Paricutín, el volcán que surgió en Michoacán en 1943. Su nacimiento ofreció una oportunidad excepcional para observar de cerca un fenómeno geológico en desarrollo y seguir las transformaciones de un paisaje que cambiaba ante sus ojos. Dr. Atl documentó esa experiencia y la convirtió en parte de su investigación artística y escrita. Entre sus publicaciones destaca Cómo nace y crece un volcán, obra vinculada con su interés por comprender y registrar los procesos naturales. Su búsqueda de nuevas perspectivas también lo llevó a desarrollar el concepto de aeropaisaje, asociado con la representación de montañas y formaciones terrestres desde el aire. Esta aproximación modificó el punto de vista tradicional del paisaje y permitió explorar las estructuras volcánicas desde ángulos poco habituales para la pintura de su época. A ello se sumó la experimentación con materiales. Dr. Atl desarrolló los llamados Atl-color, una serie de pigmentos que podían aplicarse sobre distintas superficies, entre ellas papel, tela y roca. La innovación técnica formó parte de su esfuerzo por encontrar recursos capaces de responder a sus necesidades expresivas y a su interés por representar la materia terrestre. Un creador que también quiso transformar el arte mexicano La trayectoria de Dr. Atl no se explica únicamente a través de sus pinturas. A su regreso a México trabajó en la Academia de San Carlos, donde participó en labores de clasificación, evaluación y restauración de colecciones. Al mismo tiempo, cuestionó los métodos tradicionales de enseñanza artística y defendió la necesidad de buscar nuevas fuentes de inspiración. Entre sus propuestas destacó la valoración del arte popular mexicano, al que consideraba una referencia importante para renovar la creación nacional. Su postura lo llevó a participar en debates culturales y a influir en artistas de generaciones posteriores. Entre quienes recibieron su influencia figuran José Clemente Orozco e Ignacio M. Beteta. Su carácter combativo y su participación en discusiones sobre el rumbo de las artes contribuyeron a que fuera conocido como un agitador cultural, una figura que buscaba romper con las convenciones establecidas. También desarrolló actividades vinculadas con el periodismo, la escritura y la política, campos desde los que reflexionó sobre la identidad nacional y las transformaciones sociales de México. Esa diversidad de intereses ayuda a comprender por qué su legado supera los límites de la pintura de paisaje. Qué propone la exposición del MUNAL “Dr. Atl. Energía cósmica de la materia” plantea una revisión de esa personalidad múltiple. La muestra busca que el público reconozca al artista no solo como el pintor de volcanes, sino también como un observador de la naturaleza, un experimentador de materiales y un intelectual interesado en las relaciones entre arte, ciencia y sociedad. El recorrido anunciado pone énfasis en la energía y la transformación de la materia, conceptos que atraviesan su producción y permiten establecer conexiones entre sus paisajes, sus investigaciones y sus reflexiones filosóficas. La exposición representa una oportunidad para acercarse a una figura que encontró en la naturaleza mucho más que un motivo pictórico. En su obra, los volcanes expresan procesos de cambio, la montaña se convierte en un territorio de exploración y el paisaje adquiere una dimensión que combina observación científica e interpretación artística. La presentación está prevista para el 5 de noviembre a las 19:00 horas. No obstante, la información disponible también señala que el MUNAL anunció un cierre temporal sin precisar sus causas ni una fecha de reapertura, por lo que conviene consultar los canales oficiales del museo antes de organizar una visita. Con esta propuesta, Dr. Atl vuelve a ocupar un lugar en la conversación cultural desde una perspectiva que permite reconsiderar la amplitud de su legado. Su obra demuestra que el arte puede ser una forma de observar, estudiar e interpretar las fuerzas que transforman el mundo, una idea que mantiene vigente el interés por su trayectoria más de un siglo después de sus primeras exploraciones. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Oralidad y conciliación marcan atención laboral en el TDJ César Montes vive momentos de tensión: drones alcanzan el tren donde viajaba en Rusia