Oaxaca se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos de México para celebrar el 14 de febrero, gracias a una mezcla única de riqueza gastronómica, tradición cultural y una atmósfera que invita a la conexión en pareja. La ciudad ofrece un entorno cálido donde la historia, el arte y las experiencias diseñadas para disfrutarse sin prisas crean el escenario perfecto para una escapada romántica. Recorrer el centro histórico, con sus calles empedradas, arquitectura colonial y galerías de arte, permite a las parejas sumergirse en un ambiente que combina lo clásico con lo contemporáneo. Cada paseo se convierte en una oportunidad para descubrir cafés, tiendas de artesanías y espacios culturales que enriquecen la experiencia y refuerzan el carácter íntimo del viaje. La gastronomía ocupa un lugar central en el romance oaxaqueño. Platillos emblemáticos como el mole, las tlayudas y otros sabores tradicionales transforman cada comida en un momento especial. Compartir la mesa en Oaxaca no es solo alimentarse, sino participar en una tradición culinaria reconocida a nivel nacional, donde los ingredientes, las recetas y las técnicas transmiten historia y orgullo local. El mezcal complementa esta experiencia sensorial. Los recorridos guiados por palenques permiten conocer el proceso artesanal de elaboración, desde el cultivo del agave hasta la destilación, además de ofrecer degustaciones en entornos relajados e íntimos. Para muchas parejas, esta actividad se convierte en uno de los momentos más memorables del viaje, al combinar aprendizaje, sabor y convivencia. En el ámbito cultural, Oaxaca ofrece planes que fortalecen el vínculo entre quienes viajan juntos. Las clases de cocina tradicional permiten aprender recetas locales en pareja, creando un recuerdo práctico que puede revivirse en casa. A esto se suman las visitas a sitios emblemáticos como Monte Albán, así como a formaciones naturales como Hierve el Agua, que brindan paisajes espectaculares, ideales para contemplar al atardecer y capturar fotografías inolvidables. El arte también forma parte esencial de la experiencia. Talleres, exposiciones y galerías reflejan la creatividad local y ofrecen espacios para explorar nuevas expresiones culturales, enriqueciendo la estancia y aportando un componente inspirador al viaje. En cuanto al hospedaje, el centro de la ciudad cuenta con una amplia oferta de hoteles boutique que privilegian el diseño, la privacidad y el confort. Los precios por noche suelen oscilar entre 3,000 y 6,500 pesos, dependiendo de la temporada y los servicios incluidos. Por su parte, los vuelos redondos desde la Ciudad de México generalmente se encuentran en un rango aproximado de 2,000 a 4,000 pesos, según la disponibilidad. Con esta combinación de costos accesibles, alta calidad en servicios y una oferta rica en experiencias, Oaxaca se posiciona como un destino ideal para celebrar el amor, ofreciendo a las parejas un entorno donde el sabor, la cultura y el romance se entrelazan para crear recuerdos duraderos. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Clausuran polémico salón de belleza en el Senado tras breve reapertura ¡Se caldearon los ánimos! Pérez Cuéllar le pone un alto a Adán Augusto por la gubernatura de Chihuahua