Por Juan Pablo Ojeda

 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) abrieron una investigación epidemiológica sanitaria sobre un lote de lechuga romana producido en el estado de Guanajuato, tras asociarse a un brote de infección entérica grave que provocó el fallecimiento de dos personas y la hospitalización de 18 más en tres estados del país vecino.

De acuerdo con el boletín de alerta epidemiológica emitido por la agencia estadounidense, se han registrado 45 casos confirmados de intoxicación gastrointestinal severa, caracterizados por cuadros de gastroenteritis aguda y deshidratación severa. Los análisis de laboratorio identificaron la presencia de una cepa patógena de Escherichia coli productora de toxina Shiga en muestras biológicas recuperadas de los pacientes afectados.

En respuesta inmediata, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México desplegó un protocolo de inspección en los campos agrícolas y plantas de empaque señaladas en la cuenca productora de Guanajuato. La autoridad sanitaria mexicana informó que las primeras 120 pruebas microbiológicas realizadas a las fuentes de agua de riego y a la superficie del vegetal resultaron completamente negativas a la presencia de la bacteria.

La entidad agrícola de Guanajuato representa uno de los núcleos agroexportadores más relevantes del centro de México, enviando un volumen promedio anual de 85,000 toneladas de hortalizas de hoja verde hacia los mercados de Estados Unidos y Canadá. El lote bajo sospecha corresponde a un embarque distribuido durante las dos últimas semanas del mes de julio a través de la frontera norte.

Las métricas comerciales del sector indican que las exportaciones de hortalizas desde la región Bajío generan divisas anuales por un monto superior a los 400 millones de dólares. Tras la notificación de la FDA, al menos cuatro empresas distribuidoras en Texas y California procedieron al retiro preventivo de 12,000 cajas de lechuga empaquetada para evitar nuevos contagios mientras concluyen los peritajes.

Técnicos del Senasica y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) mantienen un muestreo aleatorio en un perímetro de 500 hectáreas de cultivo en los municipios de Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende. La contraparte estadounidense enviará una delegación de especialistas para auditar los procesos de trazabilidad y desinfección en las plantas mexicanas.

Las autoridades de salud de ambos países precisaron que los análisis epidemiológicos definitivos tomarán un periodo estimado de 14 días para determinar si la contaminación del producto ocurrió durante la etapa de cosecha en suelo mexicano o en la cadena de transporte, almacenamiento y embalaje en territorio estadounidense.

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