Por Juan Pablo Ojeda El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, publicó este viernes en su cuenta de X una advertencia directa dirigida a Juan Carlos Valencia González, conocido como El Pelón o El 03. El diplomático señaló que el gobierno estadounidense elevó a 25 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a su captura y afirmó que ningún líder de cártel está fuera del alcance de Estados Unidos, México y sus socios internacionales. Valencia González es identificado por autoridades estadounidenses como el nuevo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación tras la muerte de su padrastro, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, ocurrida en febrero de 2026 durante un operativo en Tapalpa, Jalisco. Johnson acompañó su mensaje con la ficha de recompensa y subrayó que “ya no hay dónde esconderse”. Días antes, el 5 de agosto, Estados Unidos anunció cargos penales contra altos mandos del CJNG y una recompensa total de 102 millones de dólares por información sobre ocho presuntos líderes y operadores. La cifra más alta corresponde precisamente a Valencia González. Otras recompensas alcanzan los 15 millones de dólares para figuras como Audias Flores Silva, alias El Jardinero, y Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo. Johnson vinculó estas acciones al compromiso de la administración del presidente Donald Trump de desmantelar organizaciones que trafican fentanilo y generan violencia. “Con el liderazgo de Trump, respaldamos nuestro compromiso de desmantelar los cárteles y las organizaciones narcoterroristas con acciones decisivas que dan resultados”, escribió el embajador. ¿Cuánto tiempo puede mantenerse una estructura criminal cuando el país vecino pone ese precio sobre la cabeza de su mando? La pregunta flota en el ambiente desde que Washington comenzó a sumar sanciones financieras, restricciones de visas y recompensas millonarias. Solo en las últimas semanas se reportaron más de 90 visas canceladas a familiares y asociados de personas sancionadas. El mensaje de Johnson no es un hecho aislado. Forma parte de una secuencia de anuncios que incluyen la designación del CJNG como organización terrorista extranjera y la mayor acción de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) contra esa estructura, con sanciones a más de 50 personas y entidades. El embajador insistió en que la cooperación con autoridades mexicanas es clave para lograr resultados. Para el ciudadano de a pie, estos anuncios se traducen en una presión constante sobre redes que afectan seguridad, precios y cotidianidad en varias regiones del país. No cambian de un día para otro la realidad de una colonia, pero sí modifican el cálculo de quienes operan en la sombra: el costo de mantenerse oculto sube y el margen de error se reduce. Johnson cerró su publicación con una frase que resume la postura oficial: “Los encontraremos y rendirán cuentas”. La advertencia quedó registrada en redes y en los despachos de las agencias de ambos países. Ahora el siguiente movimiento depende de la capacidad de las autoridades para convertir el anuncio en acciones concretas. La pregunta que queda abierta es sencilla y puede hacerse en cualquier mesa: ¿hasta dónde llegará esta presión y qué cambios reales se verán en el terreno? Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Claudia Sheinbaum modifica estrategia frente a Donald Trump según The Economist De la Espriella plantea reestructuración institucional en Colombia enfocada en valores