El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que exime a una amplia gama de importaciones alimentarias —como carne vacuna, tomates, café y plátanos— de los aranceles generalizados que había impuesto a principios del año en casi todos los países. La medida forma parte de un giro estratégico para responder a las crecientes quejas de los estadounidenses por el alza de precios de los alimentos. ¿Qué cambio concretó la administración? Trump impuso previamente aranceles base de 10 % a las importaciones de todos los países, más aranceles específicos adicionales. El viernes firmó un decreto que exime ciertos alimentos de esos aranceles, con efecto retroactivo desde la medianoche del jueves. Los productos beneficiados incluyen carne vacuna, café, plátanos, tomates y otros alimentos básicos. Además, se anunciaron acuerdos marco con países como Argentina, Ecuador, Guatemala y El Salvador que permitirían eliminar aranceles sobre ciertos alimentos importados. ¿Por qué se da esta decisión y qué busca? La medida responde a la preocupación pública por los precios elevados de los alimentos y al impacto de los aranceles en la inflación interna de EE.UU. Trump había sostenido que los aranceles no estaban generando inflación, pero la exención admite de hecho que estos gravámenes sí tenían un efecto sobre los costos. El cambio también ocurre tras victorias electorales demócratas en estados como Virginia, Nueva Jersey y Nueva York, donde la asequibilidad fue un tema clave. Según el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, se busca aliviar los costes de productos que no se producen en gran medida dentro de EE.UU., como el café o los plátanos. Implicaciones para mercados y ciudadanos Los consumidores podrían ver una reducción en los precios de alimentos como carne y café a mediano plazo, aunque los efectos precisos aún no están claros. Para los países exportadores de productos agrícolas, la medida abre oportunidades de mayor acceso al mercado estadounidense, especialmente en Latinoamérica. Para productores nacionales de EE.UU., especialmente del sector de carne vacuna, la exención puede generar presión competitiva; ya se han expresado críticas al respecto. En términos de política comercial global, el cambio marca un desvío del proteccionismo estricto hacia una postura más flexible ante la inflación y la opinión pública. Retos y cuestiones en torno al cambio Aunque la exención ya está firmada, los detalles sobre los montos exactos, los productos afectados y el tiempo de aplicación aún no están completamente definidos. Existe escepticismo entre analistas que señalan que esta acción puede ser más bien un ajuste táctico que una estrategia de largo plazo. La relación con los precios al consumidor depende también de que los minoristas trasladen los beneficios, lo cual no está garantizado. Las negociaciones comerciales con países latinoamericanos y europeos continúan, por lo que el panorama puede seguir cambiando. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas FC Barcelona planea reinaugurar el Camp Nou con un homenaje para Lionel Messi (y hasta estatua incluida) Las vitaminas que potencian tus músculos: el impulso invisible detrás del crecimiento muscular