Congreso alista debate electoral entre acuerdos, alertas y defensa democrática

Por Juan Pablo Ojeda

 

La Comisión Permanente de la Cámara de Diputados dejó claro que el Congreso ya entró en modo reforma electoral. En una sesión con mensajes políticos de fondo, la presidenta de la Cámara explicó que el arranque del periodo estará marcado por dos rutas: una agenda económica y otra centrada en la situación política del país, donde las reglas de las elecciones serán el tema inevitable.

En ese marco, se acordó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos acuda a San Lázaro el próximo 26 de enero, pero el centro de la conversación fue el anuncio de una reunión con la presidenta del INE, Guadalupe Taddei. El objetivo, explicó, es contrastar las propuestas que el instituto ha enviado con el decálogo de principios electorales impulsado desde el Congreso, antes de que lleguen formalmente las iniciativas de reforma.

El mensaje fue sencillo y directo para la gente que no vive la política de cerca: hay puntos básicos en los que ya existe acuerdo. Uno de ellos es que las elecciones no pueden jugarse con ventaja. No se vale usar programas sociales, dinero público o amenazas para inclinar el voto. La democracia, dijo, solo funciona si la competencia es pareja y si nadie siente que su apoyo depende de a quién marque en la boleta.

Otro eje es que todos los votos valgan lo mismo. No importa el partido, la región o la ideología, cada sufragio debe contar igual. Para la presidenta de la Cámara, este principio es clave para evitar regresiones a épocas en las que unos ciudadanos pesaban más que otros en las decisiones nacionales.

La discusión también tocó uno de los mayores miedos en la política mexicana actual: la infiltración del crimen organizado en las campañas. La advertencia fue contundente: elecciones financiadas con dinero ilegal deben anularse y ningún candidato con apoyo del narco debería ocupar un cargo público. La reforma electoral, subrayó, debe servir para cerrar espacios a los cárteles, no para normalizar su influencia.

Durante las preguntas, la diputada recordó que, más allá de propuestas y opiniones, quien define las leyes en México es el Congreso. Ni el INE ni el Ejecutivo deciden solos. Por eso, el decálogo presentado no busca favorecer a un partido, sino fijar reglas mínimas que protejan la democracia antes de entrar al debate legislativo de fondo.

El tono se endureció cuando se abordó la detención del rector de la Universidad de Campeche. Desde la tribuna se rechazó cualquier forma de persecución política y se exigió una investigación apegada a la legalidad. Castigar a alguien por pensar distinto, se advirtió, es el camino más corto hacia el autoritarismo.

Finalmente, la presidenta de la Cámara llamó a reflexionar con cuidado sobre propuestas como juntar en una sola jornada la revocación de mandato, las elecciones judiciales y los comicios constitucionales. Mezclar procesos distintos, dijo, puede generar confusión y restar certeza al voto. Cuando la política se vuelve un enredo, concluyó, la democracia siempre es la primera en perder.

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