La contienda por la definición del liderazgo político de Morena en Nayarit sumó un capítulo de fricción discursiva durante la asamblea territorial convocada por el bloque oficial del partido en Acaponeta. Mientras el contingente encabezado por Pável Jarero, el senador Alejandro García y la dirigente Aranzazú Ortiz promovía la alineación total con el mando central, los comités de base respondieron con un pliego formal de exigencias éticas. La comitiva oficial basó su discurso en el cumplimiento irrestricto de las cinco tareas del movimiento para el fortalecimiento de la estructura de la Presidenta Claudia Sheinbaum. El ingeniero Francisco Piña, en su calidad de coordinador municipal, respaldó el llamado a evitar fracturas que pongan en riesgo el control del Congreso local y de las alcaldías del norte del estado en los próximos ciclos electorales. Paralelamente, un grupo de ciudadanos adscritos a la izquierda democrática nayarita difundió una carta pública enviada a la dirigencia nacional de Morena y a la Comisión Nacional de Elecciones. El texto demanda explícitamente que el proceso para elegir a quien encabece los trabajos de la defensa de la transformación en Nayarit privilegie la honestidad, la trayectoria y la cercanía con el pueblo sobre las alianzas cupulares. «La unidad construye victorias y la división solo conduce a las derrotas», argumentó Jarero durante su intervención frente a militantes y simpatizantes de la demarcación. La declaración opera como una advertencia directa hacia los sectores disidentes que critican la inclusión de figuras externas en las mesas de toma de decisiones del comité estatal de organización. El choque de posturas visibiliza la competencia entre dos corrientes definidas en el tablero local: los operadores del territorio que buscan consolidar candidaturas mediante la movilización de estructuras ejidales y los ideólogos tradicionales que exigen un escrutinio de los resultados y de la pureza programática de los aspirantes oficiales. Los liderazgos sociales de Acaponeta condicionaron su participación en las brigadas de promoción subsecuentes a la recepción de una respuesta formal por parte del comité ejecutivo nacional del partido. La dirigencia estatal encabezada de forma interna ha evitado confrontar directamente el comunicado de la izquierda demócrata, priorizando la agenda de asambleas informativas en la región. El desarrollo de las próximas asambleas en la zona sur y costa del estado determinará si las demandas de los fundadores logran modificar las reglas de selección de la Comisión Nacional de Elecciones. La falta de un acuerdo vinculante amenaza con atomizar el voto en los distritos clave de Nayarit, abriendo espacios de competencia para las alianzas de la oposición local. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Toño Astiazarán perfila su ruta por Sonora con resultados en Hermosillo