Por Juan Pablo Ojeda

 

La organización ambientalista Greenpeace emitió este martes un informe técnico en el que advierte sobre las graves consecuencias ecológicas generadas por la reciente celebración del Mundial de fútbol, destacando volúmenes sin precedentes de residuos sólidos y emisiones históricas de dióxido de carbono.

Las estadísticas presentadas por el grupo ecologista indican que el torneo produjo más de 45 mil toneladas de basura plástica en los distintos estadios y zonas de concentración masiva, de las cuales únicamente el 12% fue procesado mediante esquemas de reciclaje efectivo.

Los análisis métricos del impacto atmosférico detallan que la saturación en el transporte aéreo internacional y la movilidad vehicular local elevaron la huella de carbono a 2.4 millones de toneladas de CO2 equivalente durante las fases de competencia.

La estrategia de mitigación ambiental implementada por los comités organizadores careció de la infraestructura logística necesaria para contener el flujo de desechos de un solo uso distribuidos en los perímetros de las sedes oficiales.

Especialistas en ciencias ambientales consultados por los auditores internacionales señalan que la recuperación de los ecosistemas urbanos afectados requerirá un plan de saneamiento superior a los 18 meses de ejecución continua.

El presupuesto asignado por los gobiernos locales para las labores extraordinarias de limpieza y recolección de desperdicios asciende a 125 millones de pesos, recursos detraídos de las partidas ordinarias de servicios urbanos.

Las conclusiones del informe refrendan la urgencia de establecer protocolos ecológicos vinculantes y obligatorios para la concesión de futuros magnagueventos deportivos a nivel global.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *