Por Juan Pablo Ojeda

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición unilateral de una nueva estructura arancelaria general que aplicará gravámenes de entre el 10% y el 12.5% a las importaciones procedentes de más de 60 naciones. La medida, oficializada mediante una orden ejecutiva firmada en la Casa Blanca, entrará en vigor en un plazo de 30 días naturales.

De acuerdo con las proyecciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), la orden ejecutiva impactará un volumen de comercio internacional valorado en más de 1.8 billones de dólares anuales. La tarifa base del 10% se aplicará de forma generalizada a 45 países, mientras que un nivel ajustado del 12.5% afectará a 18 economías que mantienen superávits comerciales significativos con el mercado estadounidense.

Los sectores económicos de mayor afectación inmediata incluyen la manufactura de bienes de consumo, los insumos textiles, la maquinaria pesada y la tecnología intermedia. Datos del Departamento de Comercio estadounidense señalan que la iniciativa busca reducir en un 15% el déficit comercial corriente de la nación durante sus primeros 12 meses de implementación.

Las autoridades hacendarias de la administración estadounidense precisaron que los productos amparados por tratados de libre comercio vigentes que contengan cláusulas específicas de excepción serán evaluados bajo un esquema de revisión técnica bilateral antes de la fecha límite de aplicación. Sin embargo, no se descartó la suspensión temporal de beneficios arancelarios preferenciales para países en listas de observación comercial.

El anuncio provocó un ajuste de volatilidad inmediato en los mercados financieros globales, donde el índice dólar registró una apreciación media del 0.8%, mientras que los principales indicadores bursátiles en Asia y Europa cerraron con caídas de entre el 1.2% y el 2.4% en sus cotizaciones de la jornada.

Analistas de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estiman que los nuevos impuestos a la importación generarán una recaudación fiscal adicional estimada en 220 mil millones de dólares anuales. No obstante, los mismos modelos prevén un incremento del 0.6% en el índice de precios al consumidor dentro del territorio estadounidense para el último trimestre del año fiscal.

La directiva presidencial establece la creación de un comité interinstitucional encargado de monitorear la respuesta de los países afectados y procesar solicitudes de exención presentadas por empresas importadoras establecidas en Estados Unidos, fijando un plazo de 90 días para emitir resoluciones operativas.

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