Por Juan Pablo Ojeda

 

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, solicitó a la Fiscalía estatal revisar caso por caso las detenciones realizadas durante la manifestación por agua limpia frente a Casa Jalisco, luego de los enfrentamientos entre policías y manifestantes registrados el domingo 11 de octubre.

El mandatario anunció que también se analizarán los videos de la movilización para investigar la actuación de los elementos de seguridad y determinar posibles sanciones en caso de que se comprueben excesos en el uso de la fuerza.

Lemus aseguró que la protesta transcurrió de manera pacífica durante más de dos horas, pero posteriormente llegó un grupo de aproximadamente 400 personas que, según su versión, provocó los enfrentamientos y agredió a policías.

El gobernador afirmó que algunos integrantes de ese grupo portaban piedras, tubos, martillos y otros objetos, y que los incidentes se prolongaron durante alrededor de tres horas. También señaló que los hechos afectaron a personas que se encontraban en una residencia para adultos mayores cercana.

De acuerdo con el balance presentado por el Gobierno de Jalisco, 39 personas fueron detenidas y 28 policías resultaron lesionados, dos de ellos de gravedad. Lemus informó que 12 detenidos habían sido liberados y que se esperaba conocer nuevas determinaciones de la Fiscalía.

El mandatario lamentó que periodistas y familias quedaran en medio de los enfrentamientos y señaló que la Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió una investigación de oficio. Aseguró que su administración colaborará con el organismo para esclarecer lo ocurrido.

Las declaraciones se produjeron después de que la presidenta Claudia Sheinbaum pidiera explicaciones al gobierno estatal por la actuación policial y solicitara aclarar las detenciones. La mandataria cuestionó el uso de la fuerza contra quienes participaron en la protesta por la calidad del agua.

Sobre las demandas ciudadanas, Lemus reiteró que su gobierno trabaja para mejorar el suministro en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Entre las acciones mencionó la modernización de instalaciones de potabilización y el proyecto de un acueducto sustituto entre Chapala y Guadalajara.

Finalmente, el gobernador rechazó que el proyecto implique privatizar el servicio y aseguró que el agua no será entregada a empresas privadas ni aumentarán las tarifas. La inconformidad ciudadana continúa ante las denuncias por agua turbia, malos olores y problemas de abastecimiento en distintas colonias.

 

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