Por Juan Pablo Ojeda

 

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) desplegó inspectores técnicos en el estado de Sonora tras el descarrilamiento de un tren de carga que derivó en el vertimiento de sustancias químicas en el suelo local. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó durante su conferencia matutina que la dependencia ambiental, en coordinación con autoridades de Protección Civil, mantiene un operativo de contención y evaluación de daños en el sitio del siniestro.

El incidente ferroviario se registró en un tramo operativo del norte de la entidad, provocando la salida de vía de vagones cisterna que transportaban material industrial regulado. Los primeros peritajes de campo indican que al menos uno de los tanques sufrió una fisura en su estructura principal, lo que generó la fuga del compuesto químico hacia el terreno adyacente a las vías férreas.

De acuerdo con la información brindada por el Ejecutivo federal, personal especializado de PROFEPA realiza la toma de muestras de suelo y agua subterránea para cuantificar la superficie afectada y determinar la concentración de los residuos vertidos. Las brigadas de la empresa concesionaria del servicio ferroviario fueron activadas bajo supervisión federal para iniciar las maniobras de trasvase del producto restante.

El protocolo de emergencia activado por las autoridades de Protección Civil del Estado de Sonora incluyó el acordonamiento de un perímetro de seguridad para prevenir riesgos a la población rural cercana. Hasta el momento, las autoridades sanitarias y ambientales no reportan personas lesionadas o con síntomas de intoxicación derivados del contacto directo con la sustancia.

Las mediciones preliminares coordinadas por los equipos de inspección ambiental buscan establecer la velocidad de infiltración del material en los estratos geológicos inmediatos. La PROFEPA emitirá un dictamen técnico oficial una vez concluidos los análisis de laboratorio, insumo que servirá de base para determinar el volumen exacto del derrame y las medidas de remediación ambiental aplicables.

En materia de infraestructura de transporte, la red ferroviaria afectada permanece suspendida en el tramo del accidente mientras concluyen las labores de remoción de los vagones colapsados y la reparación de los rieles. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) inició la investigación técnica para determinar si el fallo fue provocado por desperfectos en la vía o en el material rodante.

El marco legal ambiental mexicano establece que la empresa responsable de la operación del tren deberá financiar la totalidad de los trabajos de limpieza, extracción de tierra contaminada y restauración del ecosistema. PROFEPA dará seguimiento al cumplimiento de los planes de remediación obligatorios que dictamine la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

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