Después de Venezuela… ¿Sigue México?
En política internacional, los hechos importan tanto como la manera en que se narran. Por eso, más allá de las versiones oficiales y de la guerra informativa que rodea a Venezuela, el mensaje que Washington quiere instalar es inequívoco: Estados Unidos se asume con la capacidad, y el derecho, de intervenir militarmente y capturar a un jefe de Estado al que considera una amenaza criminal. Esa narrativa, por sí sola, ya cambió las reglas del juego.
