Por Juan Pablo Ojeda La proporción de la población mexicana en situación de pobreza laboral disminuyó al 30.7 por ciento durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con los registros estadísticos presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado representa una reducción de 3.2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año 2025, consolidando una tendencia a la baja en el indicador de corto plazo que mide a los hogares cuyo ingreso por trabajo es inferior al costo de la canasta alimentaria. El desglose geográfico del instituto revela que la contracción del indicador fue más pronunciada en los sectores agrícolas del país. En el ámbito rural, la pobreza laboral presentó una caída de 3.8 puntos porcentuales, trasladándose de un 48.0 por ciento previo a un 44.2 por ciento actual; por su parte, las zonas urbanas registraron un descenso de 2.8 puntos porcentuales, situándose en un 26.9 por ciento de su población total. Los registros analíticos del Inegi exponen una disparidad persistente entre las diversas regiones del territorio nacional en materia de poder adquisitivo. El estado de Chiapas se mantuvo como la entidad con el mayor porcentaje de habitantes incapaces de adquirir la canasta básica con sus remuneraciones ordinarias, reportando un 60.8 por ciento, seguido en la escala por Oaxaca con el 52.7 por ciento y Guerrero con el 47.7 por ciento. En el extremo opuesto de la escala de bienestar económico, las entidades federativas del norte y del occidente reportaron las incidencias más bajas de precariedad salarial. Baja California Sur lideró los índices nacionales con apenas un 14.1 por ciento de su población en esta condición, secundado por el estado de Baja California con el 16.3 por ciento y Colima con un 19.9 por ciento de sus trabajadores registrados. En lo relativo a las remuneraciones nominales, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada en todo el país se tasó en ocho mil 110.67 pesos mensuales durante el periodo de referencia. Los datos desagregados por género exponen que los hombres registraron una percepción media de ocho mil 795.62 pesos al mes, mientras que el sector de las mujeres trabajadoras reportó un ingreso real de siete mil 126.15 pesos. La estructura interna de los ingresos laborales demuestra que los hombres mantienen una ventaja nominal de mil 669.47 pesos mensuales por encima de sus contrapartes femeninas, a pesar del incremento general reportado en la variación anual. Esta diferencia técnica subraya la persistencia de asimetrías estructurales dentro del mercado de trabajo mexicano, las cuales condicionan el ritmo de recuperación del poder de compra familiar. Finalmente, la medición del Inegi detalla que los trabajadores adscritos al régimen de formalidad percibieron un promedio de 11 mil 157.72 pesos mensuales, lo que equivale a un avance anual del 4.1 por ciento en términos reales. En contraste, la población ocupada en el sector informal reportó un ingreso mensual medio de cinco mil 751.41 pesos, cifra que representó un crecimiento porcentual anual del 6.6 por ciento. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Exfiscal de Chihuahua comparece ante FGR por caso de agentes de CIA Jiménez y Huerta reportan con Selección Mexicana para el Mundial 2026