Por Juan Pablo Ojeda La Comisión Federal de Electricidad (CFE) oficializó la construcción del «Proyecto Oasis» en el municipio de Mulegé, Baja California Sur, un desarrollo de infraestructura energética que romperá el aislamiento eléctrico de la región central de la península mediante un sistema híbrido tripartito. La directora general de la corporación estatal, Emilia Esther Calleja, detalló que el complejo integrará una planta fotovoltaica de 72 megawatts (MW), un módulo de almacenamiento en baterías de 20 MW y un sistema de generación a base de hidrógeno verde. La configuración técnica del proyecto está diseñada para mitigar las fluctuaciones de voltaje en el sistema aislado de Mulegé, el cual carece de interconexión con la Red Nacional de Transmisión del continente. La combinación de los 72 MW de capacidad solar nominal con el banco de baterías estabilizará la frecuencia de la red local durante los picos de demanda registrados en el periodo estival, cuando el uso de sistemas de climatización satura la infraestructura existente. El tercer vector operativo del complejo consiste en un módulo de electrólisis que utilizará los excedentes de la generación fotovoltaica diurna para disociar las moléculas de agua y almacenar el hidrógeno resultante en tanques de alta presión. Este gas será canalizado posteriormente hacia celdas de combustible de última generación, las cuales operarán como una central de base para proveer electricidad durante las horas de nula radiación solar, garantizando un flujo continuo de energía. De acuerdo con las proyecciones cuantitativas presentadas por la dirección de la CFE, el volumen de energía generado por este ecosistema tecnológico será equivalente al consumo bimestral promedio de 40,000 hogares de la región noroccidental del país. El desplazamiento de las fuentes de generación convencionales permitirá mitigar el impacto ecológico en la reserva de la biosfera colindante, al evitar de forma directa la emanación de más de 94,000 toneladas de dióxido de carbono ($CO_2$) al año. El balance financiero y operativo de la CFE reporta que el transporte de combustibles fósiles (combustóleo y diésel) hacia las plantas de combustión interna de Mulegé representa un costo logístico 45% superior respecto a las regiones interconectadas. La introducción de la tecnología fotovoltaica y de almacenamiento reducirá la dependencia de los fletes marítimos y terrestres que actualmente abastecen los sistemas de generación locales. El anuncio se inscribe dentro de la actualización del Plan Nacional de Energías Renovables 2026, cuyo objetivo es elevar la participación de las fuentes limpias en la matriz de generación nacional hasta un 38% al cierre del presente ciclo fiscal. La CFE busca con estos proyectos piloto evaluar la viabilidad financiera de las celdas de combustible de hidrógeno para su posterior replicación en otras micro-redes aisladas del territorio mexicano, como las islas del Golfo de California y Quintana Roo. La construcción de la central fotovoltaica iniciará la fase de pruebas operativas en el último cuatrimestre del año, requiriendo la instalación de sistemas de inversores inteligentes capaces de gestionar tres fuentes de energía simultáneas. Los datos recopilados por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) servirán para calibrar el algoritmo de despacho que priorizará el uso de la energía solar directa, seguido por las baterías y finalmente las celdas de hidrógeno. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Inflación en México cae a 3.55 por ciento en primera quincena de junio Cepeda acepta triunfo de De la Espriella y anuncia estricta oposición