Por Juan Pablo Ojeda La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desestimó este jueves la posibilidad de implementar un impuesto a las herencias y legados en México, marcando una postura clara frente a la propuesta de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres Guadarrama. Durante su conferencia matutina, la mandataria fue enfática al señalar que su administración no considera viable ni necesaria dicha medida fiscal. La negativa presidencial se produce tras el debate público suscitado en el Pleno de la Corte el pasado 2 de julio, donde la ministra Batres sugirió que gravar estas transferencias patrimoniales sería un mecanismo efectivo de redistribución de la riqueza. A pesar de los argumentos jurídicos presentados, el Ejecutivo Federal ha cerrado la puerta a cualquier iniciativa que contemple la creación de nuevos gravámenes para los ciudadanos. En términos estadísticos y de política pública, el gobierno mexicano sostiene que no existen condiciones para integrar el impuesto a las herencias en la agenda legislativa actual. Sheinbaum subrayó que su administración ha priorizado la eficiencia en la recaudación existente sobre la creación de nuevas cargas impositivas que pudieran afectar el patrimonio familiar acumulado. La postura de la ministra Batres, quien argumentó que recibir recursos sin esfuerzo previo contribuye a la desigualdad social, fue catalogada por la Presidenta simplemente como una opinión personal. Sheinbaum reconoció que, aunque este gravamen es una práctica común en diversas jurisdicciones internacionales, no se alinea con la estrategia económica definida para su mandato. El rechazo al debate legislativo es una señal de control sobre la agenda parlamentaria. Para la administración federal, evitar el ruido político en torno a temas fiscales es una táctica clave para mantener la estabilidad macroeconómica y evitar la especulación financiera que suele acompañar a las propuestas de reforma tributaria. Datos de la Secretaría de Hacienda indican que los ingresos tributarios han mantenido un crecimiento sostenido bajo el actual marco legal, sin necesidad de recurrir a modificaciones impositivas de alto impacto. Este equilibrio permite al Ejecutivo desestimar propuestas de actores judiciales sin erosionar el respaldo institucional de su proyecto económico. Finalmente, la Presidenta reiteró que su gobierno no tiene previsto enviar iniciativas de ley que modifiquen el régimen impositivo para herencias o legados en lo que resta del ejercicio fiscal. Con esta declaración, se da por cerrado un capítulo que generó incertidumbre entre diversos sectores económicos en la última semana. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Geraldine Ponce y la fiscalización de su ruta política hacia Nayarit Fortalece Ricardo Moreno atención integral para las mujeres de Toluca