Una galaxia puede parecer ordenada en una imagen y conservar una historia de movimientos distintos en su interior. Ese es el caso de NGC 4698, cuya fotografía de Hubble volvió a destacar la NASA el veinticinco de septiembre. La imagen había sido presentada el dieciocho del mismo mes. Lo particular no es una nueva explosión, sino la orientación diferente de parte de su estructura central. La galaxia se encuentra aproximadamente a cincuenta y cinco millones de años luz, en la constelación de Virgo. Pertenece al cúmulo de Virgo, un conjunto de más de mil galaxias ligadas por gravedad. Estas referencias ubican el objeto en un entorno de gran escala. No implican que la imagen permita observar sus movimientos como si se tratara de un video acelerado. NGC 4698 tiene un disco delgado de estrellas, gas y polvo, con brazos espirales que destacan sobre todo en la parte exterior. En vez de prolongarse claramente hasta el centro, forman una estructura parecida a un anillo alrededor de la región luminosa central. Esa apariencia ayuda a describirla, pero no convierte a todas las galaxias con brazos externos en objetos idénticos. La zona central está dominada por un abultamiento alargado. Según la explicación de NASA y ESA, parte de esa estructura se extiende en ángulo recto respecto del disco. Además, estrellas y gas cercanos al centro giran de manera perpendicular al resto. Es semejante a encontrar dos ruedas montadas con ejes diferentes dentro de una misma máquina: la forma exterior no cuenta toda la dinámica. La luz difusa del abultamiento corresponde a estrellas más pequeñas, antiguas y frías que las estrellas azules masivas del disco exterior. El contraste permite apreciar componentes distintos de la galaxia. Sin embargo, una sola diferencia de color no sustituye todas las mediciones necesarias para estudiar edades, composición y movimiento de las poblaciones estelares. La explicación identifica un agujero negro supermasivo en el centro y señala indicios de crecimiento por atracción de gas. El objeto no aparece como una esfera fotografiada directamente en esta vista. Su descripción proviene del conocimiento científico del sistema, no de una lectura inmediata de cada punto luminoso de la composición difundida. Para explicar la desalineación, los astrónomos consideran la incorporación de gas externo. Ese material pudo formar una estructura central con una orientación diferente. Algunas observaciones también sugieren una fusión galáctica menor, asociada con una breve cola de hidrógeno. Son explicaciones posibles e indicios; el artículo no afirma que una imagen haya reconstruido de manera definitiva toda la secuencia. Los datos forman parte de un programa de observación de galaxias del cúmulo de Virgo. El trabajo examina detalles como cúmulos estelares y nebulosas para estudiar también la evolución general de las galaxias. Para lectores interesados, la utilidad está en entender cómo un rasgo visual conduce a preguntas sobre movimiento e historia, y no solo a una etiqueta llamativa. ¿Puede una galaxia conservar piezas que no siguen el mismo ritmo? NGC 4698 demuestra que la estructura interna puede ser más compleja que su silueta. La noticia no exige imaginar una colisión ocurriendo ahora, sino reconocer cómo observaciones y explicaciones se complementan. En el universo, una imagen aparentemente tranquila puede abrir preguntas que todavía necesitan más datos. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Omega Centauri reúne millones de estrellas y una historia abierta