Correr en la ciudad puede ser una forma sencilla de ganar condición, pero empezar demasiado rápido suele convertir la motivación en lesión. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. El cuerpo necesita tiempo para adaptar músculos, tendones y respiración. La progresión importa más que completar una distancia espectacular durante la primera semana. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Un inicio razonable alterna caminata rápida y trote suave, con sesiones cortas y días de descanso. El ritmo debe permitir hablar en frases breves sin perder el control. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Calienta con movilidad dinámica, usa tenis cómodos y elige superficies regulares. Después registra sensación de esfuerzo, sueño y dolor, no sólo kilómetros o calorías. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Cada semana cambia una variable, ya sea tiempo o frecuencia, pero no todo a la vez. Si aparece dolor agudo, inflamación o mareo, detén la sesión y busca orientación profesional. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Los horarios de calor, contaminación o poca iluminación requieren ajustes. Corre acompañado cuando sea posible, lleva identificación y respeta cruces y ciclovías. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. En la CDMX conviene considerar altitud, pendientes y calidad del aire. Parques y circuitos planos facilitan comenzar; las calles con tráfico exigen mayor atención. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Un plan de cuatro semanas puede tener tres sesiones: caminar-trotar, trotar suave y una salida recreativa. La meta es terminar con energía suficiente para volver. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Correr mejor no significa sufrir más. La constancia, el descanso y la escucha del cuerpo construyen una práctica duradera. La constancia se construye con metas pequeñas y una recuperación que también forma parte del entrenamiento. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Mendilibar y Kovačević salen de Olympiacos; ¿qué pasará con la ‘Hormiga’? Cómo seguir el futbol europeo desde México sin perderse el contexto