Por Juan Pablo Ojeda La decisión de Antonio Oseguera Cervantes de declararse culpable en una corte federal de Washington marca el cierre de una negociación de más de un año entre el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la defensa del imputado. El pacto evita la celebración de un juicio oral abierto donde habrían salido a la luz los mecanismos financieros de uno de los cárteles más violentos de América Latina. Representado legalmente por el abogado Frank Pérez —quien también asumió la defensa técnica de Ismael «El Mayo» Zambada—, «Tony Montana» admitió su responsabilidad criminal con el objetivo central de eludir una condena automática a cadena perpetua y esquivar el envío a la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado. El acuerdo se concretó tras una serie de mociones conjuntas ingresadas en el expediente del Distrito de Columbia, en las que ambas partes solicitaron diferir las audiencias de estado para redactar las estipulaciones de la rendición. Este procedimiento extrajudicial omite la presentación pública de pruebas sobre las redes de corrupción de funcionarios que facilitaron sus operaciones en México. La rendición del operador financiero ocurre en un contexto de recomposición del Cártel Jalisco Nueva Generación, cuya estructura operativa ha variado de mandos tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», pasando el liderazgo a Juan Carlos Valencia González, alias «El 03». La falta de un juicio público impide el escrutinio de las agencias sobre la red de prestanombres que sostuvieron la estructura patrimonial del grupo. Críticos del sistema de justicia penal estadounidense señalan que este tipo de arreglos de culpabilidad, si bien garantizan condenas seguras para los fiscales con ahorro de recursos públicos, reducen la transparencia del proceso al evitar que los testimonios de los acusados entren al registro judicial de forma abierta. Durante la audiencia, la jueza Beryl A. Howell interrogó directamente a Oseguera sobre si los recursos financieros obtenidos mediante la venta de drogas fueron objeto de esquemas sistemáticos de lavado de dinero, a lo cual el acusado respondió afirmativamente de manera concisa. El resultado del procedimiento deja en manos del Departamento de Justicia la determinación de si el condenado ofrecerá información complementaria a cambio de reducciones adicionales en la sentencia que será fijada el 13 de noviembre de 2026. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas UNAM aplicará segunda vuelta de examen de admisión a nivel licenciatura Solo seis marinos comparecen ante fiscalía por operativo en Farías Laguna