Morena rechazó que los señalamientos dirigidos contra personas relacionadas con Rafael Marín Mollinedo sean utilizados de manera automática para involucrar al aspirante a la Gubernatura de Quintana Roo, al tiempo que sostuvo que cualquier posible conducta ilegal debe ser investigada por las autoridades competentes. La postura fue expresada durante una conferencia de prensa en la que la dirigencia nacional del partido fue cuestionada sobre Alejandro Arcos y sobre versiones que lo relacionan con actividades ilícitas, así como por su supuesta cercanía con Marín Mollinedo. De acuerdo con la información base, la respuesta de Morena buscó separar dos asuntos: por un lado, la obligación institucional de investigar hechos posiblemente delictivos y, por otro, la responsabilidad política que pudiera atribuirse a militantes del partido por sus relaciones con terceras personas. La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, sostuvo que el partido no protege a ninguna persona que incurra en actividades fuera de la ley y señaló que corresponde a la Fiscalía General de la República o, en su caso, a las fiscalías estatales realizar las investigaciones correspondientes. Sin embargo, la dirigencia rechazó que una relación laboral, profesional, política o personal pueda considerarse por sí misma prueba de responsabilidad. La posición fue planteada después de preguntas sobre distintas personas que habrían formado parte del entorno profesional de Marín Mollinedo. Entre los nombres mencionados durante la conferencia apareció Araceli Hernández, señalada en las preguntas como exdirectora de compras, además de referencias a un exsecretario particular del también exdirector de Aduanas. Montiel insistió en que cualquier persona que cometa una actividad ilegal debe ser investigada y, si existen elementos suficientes, llevada ante las instancias correspondientes. Al mismo tiempo, pidió distinguir entre hechos acreditados por autoridades y asociaciones construidas a partir de vínculos personales o profesionales. La dirigencia morenista también cuestionó lo que considera una práctica de trasladar hacia el partido acusaciones dirigidas contra personas que no forman parte de su militancia. En el caso de Arcos, sostuvo que no pertenece a Morena y rechazó que el partido deba responder por señalamientos que se hagan en su contra. El asunto adquiere relevancia política porque Marín Mollinedo aparece, según la nota base, entre los perfiles de Morena mejor posicionados en el proceso interno rumbo a la sucesión gubernamental en Quintana Roo. En ese contexto, los cuestionamientos sobre antiguos colaboradores y personas cercanas comienzan a formar parte de la discusión política. Morena fijó como criterio que responderá por sus militantes cuando existan señalamientos sustentados por una autoridad, pero no asumirá responsabilidades por personas ajenas al movimiento únicamente por haber tenido alguna relación con dirigentes, funcionarios o aspirantes. La discusión queda así en el terreno de las responsabilidades individuales y de las investigaciones que eventualmente puedan realizar las instituciones competentes, sin que la información proporcionada establezca hasta ahora una resolución de autoridad contra Marín Mollinedo. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Morena aprieta a “Alito” y revive expedientes en su contra