El papa León XIV decidió mover las piezas desde el inicio de su pontificado. Este miércoles 7 de enero de 2026, el pontífice estadounidense convocó en el Vaticano a cardenales de todo el mundo para celebrar su primer consistorio extraordinario, una cumbre clave con la que busca definir el futuro de la Iglesia católica, en un contexto marcado por tensiones internas, reformas pendientes y desafíos globales.
Un encuentro inédito tras el cónclave
La reunión arrancó a las 16:15 horas (tiempo local) en el Aula del Sínodo, donde se desarrollarán tres largas sesiones de debate durante dos días. Se trata del primer gran foro colectivo desde el cónclave de abril, celebrado tras la muerte del papa Francisco, y que dio paso a la elección de León XIV.
El pontífice intervendrá directamente en las jornadas y este jueves 8 de enero, a las 7:30 horas, presidirá una misa solemne en la basílica de San Pedro junto a los purpurados. La Santa Sede ofrecerá una rueda de prensa a las 20:00 horas para informar sobre las conclusiones del encuentro.
¿Qué es un consistorio extraordinario?
El Derecho Canónico define estos encuentros como espacios en los que el Papa puede consultar a todos los cardenales del mundo cuando existen “asuntos de especial gravedad” o “necesidades urgentes de la Iglesia”. Son poco frecuentes: Francisco solo convocó uno en 2014, mientras que Juan Pablo II organizó seis entre 1979 y 2001, siempre en momentos de alta relevancia.
Las reformas que están sobre la mesa
El objetivo central del encuentro es escuchar a los cardenales y construir un discernimiento común sobre los principales retos de la Iglesia. Entre los temas clave destacan:
- La Curia Romana, su papel, estructura y funcionamiento
- La sinodalidad, entendida como una Iglesia más comunitaria y colegiada
- La liturgia, uno de los puntos más sensibles por las divisiones entre sectores conservadores y reformistas
- La continuidad de las reformas impulsadas por Francisco
En este último punto, León XIV ha buscado equilibrio. Recientemente permitió de nuevo la misa tridentina en latín en el Vaticano, práctica que había sido fuertemente restringida por Bergoglio, enviando un mensaje de apertura a los sectores más conservadores.
La herencia de Francisco y el Concilio Vaticano II
Como preparación, el Papa pidió a los cardenales revisar dos documentos clave del pontificado anterior:
- ‘Evangelii Gaudium’ (2013), que planteó una Iglesia “en salida”
- ‘Praedicate Evangelium’ (2022), base de la reforma de la Curia Romana
Durante la audiencia general de este miércoles, León XIV fue claro:
“Todavía debemos realizar más plenamente la reforma eclesial (…) y seguir siendo atentos intérpretes de los signos de los tiempos”.
El Papa insistió en que las transformaciones deben seguir la línea del Concilio Vaticano II (1962-1965), cuyas reformas continúan siendo motivo de debate dentro de la Iglesia.
Una Iglesia en redefinición
Este consistorio marca una nueva etapa para León XIV, a ocho meses de su elección, con cambios curiales que hasta ahora han avanzado con cautela. La reunión también responde a una demanda expresa de los cardenales, quienes pidieron ser consultados con mayor frecuencia durante las reuniones previas al cónclave.
El Vaticano no ha confirmado cuántos de los 245 cardenales que integran el Colegio Cardenalicio participan en esta cumbre, cuyos preparativos se han mantenido con gran discreción.
Con este encuentro, León XIV busca sentar las bases de su pontificado, fortalecer el diálogo interno y trazar el camino de una Iglesia que enfrenta profundas tensiones, pero también una oportunidad de redefinición ante el mundo contemporáneo.
