A doce meses de que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco descubriera el predio conocido como rancho Izaguirre en el municipio de Teuchitlán, las víctimas y familiares señalan que las medidas oficiales son insuficientes. La organización advierte que el crimen organizado continúa utilizando plataformas como TikTok, Facebook e Instagram para captar a adolescentes mediante ofertas de empleo falsas que prometen sueldos de hasta 600 dólares semanales. El llamado a las tecnológicas El colectivo ha calificado la situación como una «desigualdad algorítmica», argumentando que los anuncios de reclutamiento están dirigidos específicamente a jóvenes vulnerables. Ante la falta de mecanismos de verificación, Guerreros Buscadores ha solicitado formalmente a los representantes de Meta y TikTok en México la instalación de una mesa de trabajo permanente con organizaciones civiles para: Instaurar la verificación obligatoria de anuncios laborales. Detectar patrones de reclutamiento vinculados a desapariciones. Crear canales efectivos de denuncia y transparencia sobre acciones de prevención. Postura gubernamental Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este viernes 6 de marzo que el Gobierno Federal mantiene labores de ciberinteligencia para dar de baja páginas y perfiles ligados a grupos delictivos. La mandataria aseguró que existe comunicación constante con las plataformas digitales para supervisar y eliminar contenido que promueva estas actividades bajo vigilancia continua. A nivel estatal, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reportó el refuerzo de la seguridad en la Central de Autobuses de Tlaquepaque, un punto crítico detectado en las investigaciones. Entre las medidas implementadas destacan: Nuevos sistemas de videovigilancia conectados al C5. Control estricto de acceso en áreas públicas hacia los andenes. Registro obligatorio del nombre completo del pasajero en todos los boletos de autobús. Antecedentes del rancho Izaguirre Las investigaciones iniciadas hace casi un año por el secretario Omar García Harfuch revelaron que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) operaba una red donde las víctimas eran captadas bajo engaño en centrales de autobuses. Los sobrevivientes narraron que, al llegar al predio, eran sometidos a un mes de acondicionamiento físico y manejo de armas de fuego antes de ser integrados a sus filas de manera forzada. La exigencia de los colectivos persiste: sin una regulación estructural en las redes sociales que impida el flujo de perfiles fraudulentos, el riesgo de desapariciones sigue latente para la juventud mexicana. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Trump exige rendición incondicional a Irán tras una semana de bombardeos Dormir a oscuras: por qué un antifaz puede mejorar la calidad del sueño