Por Juan Pablo Ojeda

 

El gobierno de México supeditó este miércoles la normalización de las relaciones diplomáticas con la República del Perú a un acercamiento formal por parte de la administración que encabeza la mandataria interina Keiko Fujimori. Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que los canales de comunicación de alto nivel se mantendrán congelados hasta que existan condiciones que garanticen el respeto al orden constitucional en el país andino.

La postura del Ejecutivo federal mexicano ratifica la continuidad de la política exterior implementada desde diciembre de 2022, fecha en la que se interrumpió el diálogo político regular entre ambas naciones. Sheinbaum enfatizó que el Estado mexicano mantendrá su representación en Lima únicamente a nivel de encargados de negocios, reduciendo las funciones consulares a la atención mínima indispensable de los connacionales residentes.

En términos de intercambio comercial, los datos de la Secretaría de Economía indican que la parálisis diplomática no ha contraído el flujo de mercancías entre los dos países firmantes de la Alianza del Pacífico. El comercio bilateral cerró el último ejercicio fiscal con un valor de 2 mil 800 millones de dólares, donde las exportaciones mexicanas de manufactura pesada y automotriz representan el 65% del volumen total transaccionado.

Paralelamente, la mandataria mexicana reiteró el respaldo político e institucional de su administración hacia el expresidente peruano Pedro Castillo, quien permanece recluido en el penal de Barbadillo en Lima. Sheinbaum calificó el proceso judicial en contra del exmandatario como un asunto bajo observación internacional, alineándose con las resoluciones previas emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La cancillería mexicana mantiene bajo resguardo en territorio nacional a la familia de Pedro Castillo, a quienes se les otorgó la condición de asilo político por razones humanitarias. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reportó que el costo operativo de la protección diplomática asignada a los refugiados se encuentra fiscalizado y regulado bajo los convenios internacionales en la materia.

El congelamiento de los lazos políticos de alto nivel incide directamente en la operatividad de la Alianza del Pacífico, bloque regional que también integran Colombia y Chile. Las reuniones cumbre de jefes de Estado de este organismo permanecen suspendidas en su formato presencial, limitándose los trabajos a comisiones técnicas de nivel subsecretarial encaminadas a la homologación arancelaria.

La normalización del estatus diplomático requerirá, según los lineamientos de la administración mexicana, el diseño de una hoja de ruta técnica que sea coordinada a través de embajadas de terceros países. El gobierno de Sheinbaum concluyó el pronunciamiento señalando que no existe un plazo determinado para la reanudación del diálogo político regular, permaneciendo la Cancillería en un estatus de expectativa.

 

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