Lo que fue presentado como una de las obras más emblemáticas de la Ciudad de México rumbo a la Copa Mundial de Futbol de 2026 comenzó a generar cuestionamientos apenas unas horas después de su inauguración. La Calzada Flotante de Tlalpan, promovida como un espacio diseñado para priorizar a los peatones y recuperar el espacio público, quedó bajo escrutinio tras la aparición de diversos problemas relacionados con la accesibilidad, la señalización y el impacto de las lluvias. La infraestructura fue inaugurada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, como parte de las intervenciones urbanas contempladas de cara a la justa deportiva internacional. Sin embargo, visitantes y usuarios reportaron que varios de los accesos permanecen inconclusos y que algunos elementos de la obra ya presentan afectaciones visibles. Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum destacó públicamente la Calzada Flotante el pasado 8 de junio y la calificó como una obra «icónica», subrayando que se trata de un espacio pensado para los peatones. No obstante, las condiciones observadas durante sus primeros días de operación han abierto el debate sobre la conveniencia de inaugurar proyectos antes de su conclusión total. ### Una obra abierta al público, pero aún sin terminar Uno de los principales señalamientos realizados por quienes han recorrido el nuevo corredor peatonal es la falta de accesibilidad universal en algunos de sus accesos. Por ejemplo, el ingreso desde Plaza Tlaxcoaque solo puede realizarse mediante escaleras, mientras que otros puntos de conexión, como los ubicados cerca de la estación San Antonio Abad del Sistema de Transporte Colectivo Metro, continúan en proceso de construcción. El proyecto contempla la instalación de elevadores y nuevas escalinatas en ambos extremos del recorrido. Sin embargo, dichos elementos todavía no están habilitados para su uso. Esta situación representa una limitante para personas con movilidad reducida, adultos mayores o usuarios que requieren infraestructura accesible para desplazarse con seguridad. Aunque en la estación San Antonio Abad existe un elevador que facilita el acceso al Metro y a una parte del recorrido elevado, diversos sectores de la obra aún no cumplen con las condiciones necesarias para garantizar una movilidad plenamente incluyente. ### Falta de señalización y convivencia complicada Otro de los aspectos que ha llamado la atención es la ausencia de señalamientos claros sobre el uso adecuado del espacio. La vía peatonal presenta tramos relativamente estrechos donde coinciden peatones, ciclistas y personas que utilizan patines u otros dispositivos de movilidad. Sin una delimitación específica o reglas visibles, la convivencia entre usuarios se ha convertido en un desafío. De hecho, durante el fin de semana comenzó a circular en redes sociales un video en el que se observa un altercado entre elementos policiales encargados de la vigilancia del lugar y un grupo de patinadores. Según versiones difundidas por usuarios, algunos peatones habrían manifestado molestias debido a la velocidad con la que circulaban ciertos jóvenes en bicicletas o patines dentro del corredor. La falta de información visible respecto a las áreas donde estas actividades están permitidas ha contribuido a la confusión entre quienes visitan la nueva infraestructura. ### La lluvia puso a prueba la obra Las primeras precipitaciones registradas en la capital también dejaron al descubierto algunas deficiencias. Apenas un día después de la inauguración, visitantes documentaron encharcamientos en distintos puntos del recorrido y la aparición de goteras en algunas secciones techadas. Uno de los elementos que generó mayores críticas fue la acumulación de agua sobre las láminas de policarbonato instaladas en estructuras de madera. En imágenes compartidas en redes sociales se observa cómo algunas de estas superficies presentaban bolsas de agua y ligeros hundimientos. Asimismo, trabajadores de limpieza fueron captados retirando agua acumulada en el paso peatonal y canalizándola hacia las jardineras ubicadas a los costados de la estructura. Las lluvias también evidenciaron otros problemas menores, como desniveles en el piso que carecen de señalización preventiva y que podrían representar un riesgo de tropiezos para los peatones. ### Mobiliario urbano afectado Entre los espacios habilitados dentro del proyecto destacan algunas áreas de descanso destinadas principalmente a personas adultas mayores. En estas zonas fueron instalados reposets o sillones reclinables para fomentar la permanencia y el disfrute del espacio público. Sin embargo, debido a las precipitaciones registradas durante los primeros días de funcionamiento, parte de este mobiliario tuvo que ser cubierto con plásticos para evitar daños mayores. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron también señalizaciones provisionales y algunos elementos urbanos que todavía requieren adecuaciones. ### Una obra dividida en siete secciones La Calzada Flotante de Tlalpan cuenta con una longitud aproximada de 1.8 kilómetros y está organizada en siete tramos temáticos identificados con nombres de especies representativas de la biodiversidad mexicana: * El ajolote. * El xoloitzcuintle. * El colibrí. * El teporingo. * El cacomixtle. * El mirlo. * La rana de Tláloc. Además, el proyecto incorpora alrededor de 6 mil 200 metros cuadrados de áreas verdes con vegetación nativa de la Ciudad de México. Desde la perspectiva urbanística, la obra representa un esfuerzo por transformar espacios históricamente dominados por la infraestructura vehicular y devolver protagonismo a los peatones. ### La incógnita sobre la conclusión del proyecto Una de las preguntas más recurrentes entre quienes han visitado la Calzada Flotante es cuándo quedará completamente terminada. Usuarios que intentaron concluir el recorrido en dirección hacia la estación Chabacano se encontraron con una reja cubierta por malla verde que bloquea el paso sin previo aviso, obligándolos a regresar sobre sus pasos hacia San Antonio Abad. Hasta ahora, las autoridades capitalinas no han informado una fecha concreta para la finalización de este tramo ni han detallado cuándo estarán operando todos los accesos previstos originalmente. Mientras tanto, la obra continúa generando opiniones divididas. Por un lado, existe reconocimiento hacia la intención de crear infraestructura enfocada en la movilidad peatonal y la recuperación del espacio público. Por otro, persisten cuestionamientos sobre la decisión de abrir al público un proyecto que todavía presenta faltantes y cuya resistencia frente a las condiciones climáticas apenas comienza a ponerse a prueba. A menos de un año del Mundial de 2026, la Calzada Flotante de Tlalpan se perfila como uno de los proyectos urbanos más visibles de la actual administración capitalina. Sin embargo, las primeras horas tras su inauguración han demostrado que aún existen desafíos importantes para que la obra alcance plenamente los objetivos con los que fue presentada ante la ciudadanía. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... 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