Este viernes 6 de marzo de 2026, al cumplirse una semana del inicio de la ofensiva militar conjunta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a Teherán. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario sentenció que no habrá acuerdos con la República Islámica y que el único camino para detener la guerra es la “rendición incondicional” del gobierno iraní. Escalada bélica y balance de víctimas El conflicto, que estalló el sábado 28 de febrero (iniciando formalmente los ataques el sábado 7 de marzo según reportes locales, aunque los bombardeos se intensificaron desde finales de febrero), ha dejado un saldo devastador. Cifras oficiales de agencias iraníes indican que el número de muertos en Irán asciende ya a 1,332 personas. La ofensiva, liderada por Estados Unidos e Israel, ha destruido infraestructura crítica, incluyendo edificios del gobierno, instalaciones de la Guardia Revolucionaria y el búnker militar del fallecido Alí Jameneí, líder supremo cuyo deceso fue confirmado a principios de esta semana. La respuesta de Teherán ha incluido ataques contra Israel y bases estadounidenses en países como Kuwait, Arabia Saudí y Catar, además de enfrentamientos en el océano Índico. Trump busca moldear el futuro iraní Más allá del cese al fuego, el presidente Trump ha manifestado su intención de participar en la transición política del país persa. El mandatario declaró que, tras la rendición, trabajará junto a sus aliados para buscar un líder «grande y aceptable» que permita rescatar a Irán de la destrucción económica, bajo el lema adaptado: “¡HAGAMOS A IRÁN GRANDE DE NUEVO (MIGA)!”. Esta postura no está exenta de fricciones internas. Dentro de las propias filas republicanas y entre sus seguidores más cercanos, crece la inquietud por el costo humano y económico de esta intervención. El despliegue bélico ha provocado que los precios del petróleo superen los 90 dólares por barril, generando volatilidad en los mercados globales y aumentando la presión sobre la administración estadounidense. Reunión estratégica en la Casa Blanca Para este día, está programada una reunión en la Casa Blanca entre el presidente Trump, el secretario de Defensa Pete Hegseth y los directores ejecutivos de las principales empresas del sector de defensa. El objetivo es claro: acelerar la producción de armamento y mantener el ritmo de una operación que el Pentágono considera esencial para eliminar las capacidades nucleares y navales de la República Islámica. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas LeBron James hace historia: es ya el máximo anotador de canastas NBA A un año del caso Izaguirre: Colectivos denuncian inacción ante el reclutamiento digital