La discusión de la reforma constitucional al Poder Judicial exhibió un momento de tensión dentro de Morena en la Cámara de Diputados. El punto de fricción fue una reserva presentada por Sergio Gutiérrez Luna, con la que se buscaba permitir que magistradas y magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral que están en funciones pudieran ser elegibles para un nuevo periodo en 2028. Alfonso Ramírez Cuéllar cuestionó el planteamiento en el Pleno, lo que provocó una respuesta política de Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política. Monreal optó por no confrontar directamente a su compañero de bancada. En su lugar, defendió la libertad de opinión dentro del grupo parlamentario y remarcó que la unidad debía sostenerse con respeto a las diferencias. El coordinador morenista también subrayó que su papel exige sensibilidad, tolerancia y diálogo con los distintos actores de la Cámara de Diputados, incluidos los coordinadores de otros grupos parlamentarios. En su mensaje, Monreal vinculó la conducción legislativa con el respaldo al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, al afirmar que Morena mantiene un compromiso con la jefa del Ejecutivo federal. La intervención también funcionó como una señal hacia la propia bancada: no permitir que las diferencias internas escalaran al punto de comprometer la votación de la reforma. Al final, Monreal reconoció a Ramírez Cuéllar como un legislador con argumentos atendibles, pero insistió en que la unidad era indispensable para sacar adelante los trabajos legislativos. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Kenia López analiza la polarización en la reforma electoral del Congreso