Por Juan Pablo Ojeda Funcionarios del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ejercieron presión sostenida sobre la Oficina de Grabado e Impresión para fabricar prototipos de un billete con la denominación de 250 dólares que incorpore el retrato del presidente Donald Trump. La instrucción administrativa contradice el marco estatutario federal de la Unión, el cual prohíbe explícitamente la inclusión de imágenes de personas vivas en el cono monetario circulante del país. Los registros de gestión interna señalan al tesorero estadounidense, Brandon Beach, y a su asesor principal, Mike Brown, como los mandos que instaron de manera reiterada al personal técnico de la agencia emisora a preparar los diseños. La operación logística fue documentada a través de las declaraciones de al menos cuatro fuentes reservadas pertenecientes a la plantilla de la dependencia gubernamental. La restricción legal que impide la presencia de funcionarios activos en el papel moneda data del año 1866, periodo en el que el Congreso Federal emitió una prohibición tras la impresión no autorizada de la efigie de un directivo del Tesoro en billetes de cinco centavos. Desde dicha reforma del siglo XIX, el sistema financiero de los Estados Unidos ha mantenido la condición de fallecimiento como requisito indispensable para la conmemoración numismática. El origen técnico de la propuesta se remonta a una iniciativa de ley de la legislatura pasada que planteaba una emisión especial de 250 dólares para conmemorar el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de la nación. Dicho proyecto legislativo concluyó su periodo de sesiones en el Capitolio sin obtener el dictamen aprobatorio de las comisiones ni los votos necesarios para su promulgación en el pleno. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó durante una comparecencia oficial en la Casa Blanca que el Departamento realizó los preparativos técnicos bajo un criterio de anticipación ante una eventual modificación legal. No obstante, el titular de la política financiera estadounidense acotó que la institución se ceñirá a las directrices que dicte el Congreso, órgano que retiene la facultad exclusiva sobre el diseño monetario. Bessent detalló que la dependencia a su cargo opera bajo dos mandatos vigentes e inamovibles: la exclusión de ciudadanos vivos de las denominaciones oficiales y la inscripción obligatoria de la leyenda «In God We Trust» en los reversos del circulante. El funcionario enfatizó que la soberanía en materia fiscal reside en el Poder Legislativo, por lo que la validez del billete dependerá del destino de la ley. A pesar de las restricciones sobre los retratos, el Departamento del Tesoro ratificó que a finales de este año fiscal las emisiones de papel moneda incorporarán la firma facsímil de Donald Trump, convirtiéndolo en el primer mandatario en funciones en plasmar su rúbrica en el circulante. Paralelamente, el Departamento de Estado consolidó el diseño de una edición limitada de pasaportes conmemorativos que incluirá la imagen del Ejecutivo en marcos dorados. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas López Beltrán inicia carrera electoral amparado en estructura familiar en Tabasco